Hablar de bienestar emocional en la adultez mayor suele llevarnos a temas como la salud física, la alimentación, el descanso o la actividad mental. Todo eso importa, claro, pero hay una dimensión que muchas veces queda fuera de la conversación, y esta es: la intimidad.
Sentirse querido, deseado, acompañado y conectado con otra persona también puede formar parte de una vida emocionalmente saludable, y cuando hablamos de sexualidad, no necesariamente estamos hablando únicamente de relaciones sexuales.
También hablamos de afecto, caricias, besos, cercanía, deseo, compañía y de la posibilidad de construir vínculos significativos. En Xenttia comprendemos que el bienestar merece una mirada amplia. La sexualidad puede cambiar con los años, pero sigue siendo una parte de la experiencia humana.
La salud sexual forma parte del bienestar y reúne diferentes aspectos físicos, emocionales, mentales y sociales relacionados con la forma en que cada persona vive su sexualidad.
Este tema puede adquirir especial importancia en una etapa de la vida en la que surgen cambios en las relaciones, pérdidas, nuevas parejas, transformaciones corporales o períodos de mayor soledad.
Hablar de sexualidad y bienestar emocional puede abrir espacio para conversar sobre conexión, autoestima, afecto y calidad de vida, de igual modo permite comprender que cada experiencia es diferente y que los cambios que llegan con los años pueden vivirse de distintas maneras.
A lo largo de este artículo exploraremos algunos de estos cambios, derribaremos ciertas creencias y compartiremos ideas que pueden ayudar a vivir la sexualidad con mayor tranquilidad, confianza y bienestar.
Continúa leyendo y descubre nuevas formas de comprender y disfrutar esta etapa de la vida.
¿Qué relación existe entre sexualidad y bienestar emocional?
La sexualidad forma parte de la manera en que nos relacionamos con nosotros mismos y con otras personas. Una relación íntima puede ofrecer compañía, cercanía, confianza y una sensación de conexión, también puede permitir expresar afecto y sentirse valorado por otra persona.
Esto no significa que una persona necesite tener pareja o mantener relaciones sexuales para sentirse bien. El bienestar emocional no depende de tener una vida sexual activa, pusto que cada persona tiene necesidades y deseos diferentes.
La intimidad puede adoptar muchas formas
Una conversación profunda, un abrazo, dormir juntos, tomarse de la mano o compartir una actividad pueden ser expresiones de intimidad. Incluso dentro de una relación sexual, la conexión emocional puede ser tan importante como el contacto físico.
La sexualidad, entonces, puede entenderse desde una perspectiva mucho más amplia.
La autoestima también forma parte de la sexualidad
La forma en que nos sentimos con nuestro cuerpo puede cambiar a medida que envejecemos.
Aparecen arrugas, cambios de peso, modificaciones hormonales o transformaciones en la energía. Algunas personas pueden sentirse menos atractivas o pensar que el deseo ya no forma parte de su vida, sin embargo, cumplir años no elimina la posibilidad de sentirse atractivo.
Sentirse deseado puede ser emocionalmente significativo
Una mirada, una caricia o una palabra afectuosa pueden transmitir algo muy sencillo: “me gustas”, “me importas” o “quiero estar cerca de ti”. Para algunas personas, estas experiencias pueden contribuir a sentirse conectadas y valoradas.
El bienestar sexual también está relacionado con aspectos como el respeto, la seguridad, el placer y la posibilidad de vivir la sexualidad de una manera positiva. Cuidar la autoestima puede ser una parte importante para disfrutar la intimidad y sentirse cómodo con los propios deseos y experiencias.
¿Qué ocurre cuando aparece la soledad?
La soledad merece una conversación aparte.
Con los años pueden producirse cambios importantes, los hijos forman sus propias familias, algunas amistades se distancian, llega la jubilación o puede ocurrir la pérdida de una pareja.
Esto puede modificar la vida social y emocional; la Organización Mundial de la Salud considera la soledad y el aislamiento social como factores relevantes para la salud y el bienestar de las personas mayores.
Los vínculos significativos pueden marcar una diferencia
Tener personas con quienes conversar, compartir experiencias o expresar afecto puede ayudar a mantener una sensación de conexión, y aquí la intimidad puede ocupar un lugar importante.
No necesariamente tiene que existir una relación romántica. Las amistades, los familiares y otros vínculos también pueden aportar cercanía. Lo importante es que la persona tenga espacios donde pueda sentirse escuchada y acompañada.
Sexualidad después de los 60: una experiencia que puede cambiar
La sexualidad no permanece idéntica durante toda la vida.
Los cambios hormonales, algunas enfermedades, determinados medicamentos y las transformaciones físicas pueden modificar el deseo o la respuesta sexual.
En las mujeres, por ejemplo, la menopausia puede estar acompañada de síntomas como sequedad vaginal o molestias durante las relaciones. En los hombres pueden presentarse cambios en la respuesta sexual o dificultades de erección.
Estos cambios pueden formar parte del proceso de envejecimiento, cuando generan molestias o afectan el bienestar, existen alternativas y opciones de atención que pueden ayudar a manejarlos.
¿La intimidad puede ayudar a fortalecer una relación?
Sí, aunque cada pareja es diferente. Compartir momentos de cercanía puede ayudar a mantener una conexión emocional, pero esto requiere algo más que contacto físico, igualmente necesitamos comunicación.
Hablar de lo que cada uno necesita
Después de muchos años de relación, algunas parejas pueden asumir que ya conocen completamente al otro, ahora bien las personas cambian.
Lo que funcionaba hace diez años puede no ser igual de cómodo ahora. Una persona puede tener más deseo que antes y otra puede necesitar más tiempo para sentirse conectada.
Preguntar y escuchar puede ser mucho más útil que asumir.
Frases sencillas como “¿cómo te sientes?”, “¿qué te gustaría?” o “¿qué podemos hacer diferente?” pueden abrir conversaciones importantes.
¿Qué papel juega el afecto en el bienestar emocional?
El contacto afectivo puede tener un significado importante en nuestras relaciones, una caricia puede comunicar seguridad. Un abrazo puede transmitir cercanía. Un beso puede expresar deseo o cariño. No necesitamos convertir cada muestra de afecto en una experiencia sexual.
Recuperar pequeños gestos puede acercar a una pareja
A veces, las responsabilidades hacen que desaparezcan ciertos detalles.
Tomarse de la mano, sentarse juntos, abrazarse antes de dormir o darse un beso al salir de casa pueden parecer gestos pequeños, pero ayudan a mantener presente el vínculo; la intimidad también se construye en estos momentos cotidianos.
Volver a sentirse conectado después de una pérdida
La adultez mayor puede estar acompañada por experiencias de duelo.
Perder a una pareja puede generar la sensación de que volver a enamorarse o sentir deseo sería extraño, además puede aparecer miedo a comenzar nuevamente. No existe un momento universal para volver a abrirse a una relación.
Cada proceso tiene su propio ritmo
No es necesario apresurarse. Algunas personas necesitarán tiempo para procesar una pérdida. Otras podrán sentirse preparadas para conocer a alguien nuevo después de un período relativamente corto.
Ninguna de estas experiencias invalida la otra.
Si aparece una nueva conexión, puede vivirse desde la experiencia adquirida y desde una mayor claridad sobre lo que se busca.
¿Qué pasa cuando una persona no tiene pareja?
Aquí también queremos romper una idea muy común: el bienestar emocional no depende de estar en una relación romántica. Una persona puede disfrutar de una vida plena estando soltera. La intimidad puede existir en las amistades, en la familia, en los espacios sociales y en la relación con uno mismo.
Construir una red de apoyo también es bienestar
Participar en actividades, mantener amistades, conocer personas nuevas o recuperar intereses puede ayudar a ampliar los espacios de conexión.
El contacto social adquiere especial importancia durante la adultez mayor, precisamente porque el aislamiento puede afectar la salud y el bienestar. Lo importante está en construir vínculos que tengan significado, aporten compañía y permitan compartir experiencias con otras personas.
Sexualidad, afecto y bienestar: una conversación que vale la pena tener
Cuando hablamos de sexualidad y bienestar emocional en la adultez mayor, también hablamos de afecto, intimidad, conexión y de la forma en que cada persona decide vivir sus vínculos.
Se trata de sentirse acompañado, expresar cariño, volver a sentirse atractivo, compartir una conversación íntima, conocer a alguien nuevo, disfrutar del propio cuerpo o conservar relaciones que aporten bienestar y significado.
También está la libertad.
La libertad de querer mantener una vida sexual activa o elegir que no forme parte de esta etapa. De estar en pareja, permanecer soltero o abrirse a nuevas formas de conexión sin sentir que existe una edad establecida para vivirlas.
La edad puede transformar la manera de vivir la intimidad, pero no borra el deseo de conectar, sentir afecto y disfrutar del bienestar emocional. Continúa leyendo nuestros artículos y descubre herramientas, reflexiones y conocimientos que pueden aportar equilibrio y bienestar a tu vida.
Desde Xenttia seguimos explorando temas relacionados con las emociones, las relaciones, la intimidad y el bienestar integral para acompañarte en las diferentes etapas de la vida.
Preguntas frecuentes
¿La sexualidad forma parte del bienestar emocional en adultos mayores?
Sí. La sexualidad es una dimensión de la vida humana que puede relacionarse con intimidad, afecto, placer, vínculos y bienestar, sin embargo, cada persona vive su sexualidad de una manera diferente.
¿Es normal que cambie el deseo sexual con la edad?
Sí. El envejecimiento puede producir cambios en el deseo y en la respuesta sexual, además pueden influir medicamentos, condiciones de salud, cambios hormonales y factores emocionales.
¿La intimidad siempre implica tener relaciones sexuales?
No. La intimidad también puede expresarse mediante abrazos, caricias, besos, conversaciones, compañía y otras formas de conexión emocional.
¿La soledad puede afectar el bienestar de los adultos mayores?
La soledad y el aislamiento social pueden afectar la salud y el bienestar durante la adultez mayor. Mantener vínculos significativos y contar con espacios para compartir, participar y conectar con otras personas puede favorecer una vida emocional más plena.